martes, 26 de febrero de 2013

Yesebell Sechar (Poemas)


      YESEBELL SECHAR (Tacna 1993).- Poeta y estudiante de Psicología. Sus poemas se han publicado en la revista Letrasértica I, II, IV, V, VI. Forma parte de la antología Poéticas del Desierto, estos 3 de Tacna (Khorekhenkhe, 2012). Tiene en preparación un poemario. Considera a la poesía como un proceso de automatismo alquímico.

POEMAS


                         DESCONFIGURACIÓN


Ella tiene la rueda de un automóvil recién comprado  
sus ojos se maquillan con piedras molidas de la estrella herida,

su sutil profecía canta al abisal del espacioso vidrio que encadenan su destino.
Satanás la tienta en cada esquina
de frente, de frente se mira el cuerpo tímido y gozoso

Ella se aletea esperando mi nido que nunca llega
porque mi amor, inocencia torpe, tiene alas                   verso que se atropella.

Por la concha-de- su- madre...  la hija de puta a quien amo
sí existe silenciosamente y desafinada                 cúbita y dispuesta
a la alucinación del guiño mensual de un genio

o del gremio humano de los robots  también hijos de puta al final
humana mía , proyección de la luz infrasaturada                     María Magdalena,

                                                                       oh mi dulce gotera
cómo la humecto con mi mirada lacrimosa
                                                           si en la estupidez podría encontrar la luz..

Mujer superpotencia astrológica
que desnivela mi trayectoria mefistofélica.
                                                           A descalzos pies brinca al infinito
y grita a esta tropa irreductible,  leal a la guerra

y eres niña y eres puta y eres niña y eres puta
                                                           y eres niña y eres puta
                                  
y trepas trepas trepas...



LACERACIONES

Hay un mar muerto sobre mis ojos como volcán que estalla
de peces putrefactos y sirenas asfixiadas,
es un canto que se atora en el vacío musical,
es la injusticia de la vida que dibujan las arrugas de los rostros,
es mi madre, los amigos, los zapatos,
el paso caótico y la mirada lánguida.

Fuiste tú porque no fue la luna, la noche, las estrellas,
ni aquellas buganvillas en esta banca que secan mi llanto,
ni aquel llanto que moja mis pechos de muerte.

Dado travieso que sacrifica cabezas en la torre del olvido,
¿quién me abortó a este cuerpo sin cara ni fe?
En las calles de la infancia, entre cárceles, avenidas y remembranzas
el gigante ciempiés cae por nuestra mejilla devorándonos las esperanzas,
preguntando ¿dónde se esconde la llave de nuestra propia
jaula?




                                                                                   ***

      Me pregunto si Janis en estos instantes se hubiera matado… /Ahora todo parece banal/ la belleza es tan superficial/ es felicidad con trozos de caca/ ya lo sé,/ no hay algo más creativo que la gente pueda decir en las avenidas… /Adaptación es sinónimo de inteligencia dicen algunos libros/ mi cerebro entonces tiene 3 años de edad mental/ la edad de un pollo / y es perfectamente de abarcar asuntos de maíz…/ por eso hoy corre desnuda en el cuarto la persona de mi espejo y yo estoy impotente…/ Muerte muerte nada nada/ muerte nada muerte nada/ nada en las olas de mi abismo.../ Hablar de amor en la esquina de la ferretería/ preguntarle al soldador qué sabor tienen los metales/ enamorarte de un vaso y gritar a la rodilla de una pobre niña/ llorar los conflictos de una cebolla/ hacer el amor con un plato y entregar tu vida a cualquier huevón que se te cruce en el camino./ Solamente quiero en este mundo cosas tan pequeñas…/ Vida, hace tiempo es que quiero verte la cara y que no me escupas ni me des el culo/ como todos los días que mi saliva que cae no sea en vano/ y mis palabras que ya están muertas puedan tener alguna conexión con la vida/ ambiciono humildemente ser YO y no auténtica/ dejo en claro que no soy poeta/ y que quizás me vean con la barriga a cuestas/ y haga chispazos de maravilla al aborto-vida/ quizás me olvide de todo, hasta de mi nombre/ y una mañana me despierte con los brazos y me ponga el calzón en la cara/ y salga pensando de pies y me lave los dientes con cuchillos/ y me peine con groserías,/ puedo cambiar todo y no ser nada y ser todo para mi nada…/ Todos pueden esperar de mí muchas cosas… sigan esperando!/ mi locura adolescente dura un par de años/ el problema es que soy una eterna niña…

Alberto Ninaski (Poemas)


ALBERTO NINASKI (Puno 1989).- Poeta, narrador, estudiante de Sociales. Ha publicado parte de su obra en la revista Letrasértica I-VI. Forma parte de la antología Poéticas del desierto, estos 3 de Tacna (Khorekhenkhe, 2012). Tiene en preparación dos poemarios. Zoóticas, Poemas del destornillador.


                                                              POEMAS


PRELUVIO

I

Preparo un asiento
en el bus de la imaginación.
Todos suben y
bajan
y andan
en los neumáticos en ánimas
¿A dónde?
Hacia la escuadra del arco iris.



reunificación de cuerpos o
automatic stabilizer / precision equipment

on/of
tú dirás…

la curvatura del tiempo se atraviesa en tu cama con el perfume
de las flores malditas agotando el silencio / einstein no
me viene a la memoria pero qué bien se siente olvidar luego
el espacio y dejarte en tu cama rosada, en tu camita afelpada…/
si tan sólo fueras aplicada como las exquisitas
azafatas del peruvian air travel me quedaría sabes…
el tiempo hace espacio y espasmo en tus preferencias / la
campana de gauss se delecta boca abajo / el deleite en su
vientre se extrema / los escaladores principiantes en la
sinapsis coloidal del sube y baja / el desarraigo es alucinante
/ ya veo, estoy viendo la luz… al final del agujero, poseído de
encanto y de malicia con el cuerpo des–fragmentado en el
pavimento de otro sistema / pende el corazón ardiente en el
recuerdo de tu cuerpo extraviado al otro lado /
(((desarraigo))) / computación acelerada / esfuerzos por
acabar con el sistema google / respuesta / actualizando
algoritmo secreto… / totalmente acelerado / tengo que
volver / volver / volver… / ¡ingresa a la ecuación! /
reunificación del mal…/ tú dirás…

declaración:

<<<¡nosotros estamos al mando!...>>>



hijo no te ensucies la ropa…

alcantarilla por donde se escapan los miedos
mientras los autobuses astrológicos aquilatan
las fuerzas centrífugas que nos pesan el alma
y a mordiscones en lucha desigual con las ratas
nos hinchamos de smog como nos saturamos
de almas al igual que el cíclope estanca a sus ovejas
y vas de retro y las manos austeras se pliegan
al tórax y se enganchan en peldaños de fierro
pero eres alma y no te ofenden las caricias
y vas de retro con la nebulosa en la garganta
corres desesperado y vas alcanzando el descanso
ya no están las sombras y sangras cada vez menos
pero la luz sigue siendo del mismo color
cada tiempo menos y el sol se aparece orbitando
tras tus talones hincados en el pavimento mojado
vas de retro inundado con sudores de todas las gentes
mil motores de automóviles la jungla en la jungla ya es tarde
te espanta la carrera a pesar del agua en los tímpanos
escuchas los mil motores ram ram ram ram rom rum
la mañana en la jungla con sus risas de mil demonios
mil demonios mil demonios mil demonios guturando en tu cabeza
y estás llorando como maría pero ignoras a los cristos
es cierto estás más compuesto y descansado
menos despanzurrado y casi equilibrado andas
pero espera a dónde marchas si tu cuerpo
se tiende en el cemento y tu corazón palpita todavía
cada vez más rápido más rápido más rápido incluso más rápido
que el motor que oyes alejándose
por la calle que todavía ignoras…

Yhan Koronel (Poemas)


    YHAN KORONEL (Tacna, 1990).- Escritor y estudiante de Psicología. Ha publicado parte de su obra en el poemario Heridalia (Sanatorio, 2012) y en la revista Letrasértica I-VI. Aparece en la antología Poéticas del Desierto, estos 3 de Tacna (Khorehenkhe, 2012). Actualmente trabaja en varios proyectos que dará pronto a luz. Considera a la poesía como un viaje ontológico.


                                        POEMAS



El arte es una pasión llamada mimetismo y explosión

Cruje tu osamenta, estás aburrido, lampiño de vialácteas,
féretro de impaciencias oscilantes que gruñen hambrientas,
nacen, perecen, nacen perecen, socavas tu melancolía.
A sartenazos buscas el huevo y el aceite: dónde, caray, dónde.
Tropiezas con la metafísica de tus pasos, se rompen,
y clamas, exhalas, espabilas, te sacudes, caminas, caminas
y te entretiene la fagocitosis y los pecados de las plantas carnívoras.
Caminas, te arrastras, garrapata escuálida, halo negro musical.
Piensas en tu peso molecular, la rapidez de tus sinapsis,
el flujo intestinal de tu electricidad, el potencial de tu tristeza
estas harto, cabalgas, cabalgas en un pensamiento iónico
que te fermenta los sesos, los sesos sí y tus entrañas sudoríparas
que gritan tedio y pasión. Ahh! Hallaste el odio, la resurrección,
el tímpano que martillea una aleación, emergen los teoremas.
Dolor, percusionas, dolor, guturas, dolor recolectas, englobas
y endosas, y esperas la señal, te untas de robotecnia y genética
te maquillas de alquimia y astrología, te vistes de pam!, debum!
Te das cuenta que arrastras un testamento nanotecnológico.
No estás solo. No estás solo. Tienes una creación y ojos ojos
ojos ojos ojos ojos ojos ojos ojos ojos ojos……………….......


VORÁGINE

la poesía como un puto viaje ontológico // un
móvil // un contenedor // la poesía como una
conspiración contra el mundo // un
terrorismo // un paroxismo // letalidad //
decadencia // la poesía como una flor al borde
de un abismo // repleto de músicas carnívoras
// la poesía como una bomba de hidrógeno //
visión de kamikazes mosqueando la luz de los
nóumenos // el arte es una explosión // el arte
es una explosión // clam // crash // katsu! //
el ojo de la vorágine devorándolo todo // la
poesía destruye // agujero negro // vía láctea
// rincón de gangrenas // oscuras
protuberancias // surrealismo ajedrezado //
carne // esputo // semen // sangre //
lágrimas! // visión de cuchillos // escalpelos
// somatizando el tedio somatizando el ego //
encapsulando pastillas oligoaéreas como
reactores nucleares // odio // ego // rencor
// tedio // hartazgo // zas! // la poesía es
destrucción // la poesía es destrucción //
minándome el corazón de densos platelmintos
// pus corticoide // aceleración vital // unos
años más // dale // unos años más // dale //
guturación // espasmo // carne abismal // el
magma cubre tu piel // te rodean los 7
elementos // todas las esferas se cagan de
miedo // poeta, espeto // poeta, regulo //
caminas en un sendero bifurcado extrayendo
el ATP de la realidad // la quintaesencia
lipidada de stress y glucosa // fisión nuclear.



T3XT0

90518L3M3N73 3573 CR3Y3ND0 3N R34L1D4D35 QU3 N0 93RC180.
R34L1D4D + 1NFR4R34L1D4D = Y0 à 3NT0NC35
D3 4H1 QU3 1NF13R4 C0M0 R35UL74N73 3N L4 CURV47UR4
D3L E594C10713M90. Y4 M3 R351GN0.

M0V13ND0M3 3N D3L1R105 R4D1C4L35
QU1Z4 N0 3NCU3N7R3 3L 4LG0R17M0 3X4C70.

4 D0ND3 LL3G4R3?. 3570Y H4R70 D3 L4 903514.
QU1513R4 3NC0N7R4R 07R05 M0V1L35.

7R45UN74ND0 0R81745 QU3 3X1G3N 54CR1F1C10
L0 M3J0R 53R4 484ND0N4RL0 70D0.
D1R1G1RM3 4L CR39U5CUL0 1L14C0, C1L14D0 D3 FRU57R4C10N35

45C0, M13D0, R39UGN4NC14 à C0L3R4 + 0D10.
M1 1M9073NC14 M3 D3G3N3R4. 9U35  813N. 534!!!

4M1N0R4D0 X 4U53NC145, M1 L47R0C1N10.

Y4 L0 H3 93N54D0 5UF1C13N73%
                V3R71G0

PRÓLOGO A POÉTICAS DEL DESIERTO (ESTOS 3 DE TACNA) POR EL POETA MARIO CARAZAS CONDE


«Sólo se tiene poder sobre las personas mientras no se les
oprima demasiado; porque si a una persona se le priva de lo
que considera fundamental, considerará que ya nada tiene
que perder y se liberará de esa sujeción a cualquier precio»
Alexander Solzhenitsyn.

      Este documento que transita ahora en sus manos es una antología con tres poetas obstinados que se esparcen como espesa tinta o mala semilla en una mala tierra, en un desierto todo cubierto de necesidad. Pero no nos engañemos, vivimos, y puede ser hasta un halago, en una frontera tripartita con la necesidad en la boca y el bolsillo, hambre excesiva por lo irrelevante, lo superficial, por la última novedad tecnológica, la última chuchería del mercadillo y del mall. Pero es justo ahí, en tan precarias condiciones que estos tres poetas tras sacudirse el polvo del desierto, decidieron ya no ser la simpática buganvilla y al fin asumir el rol resistente y terco de una siempreviva, aliada vegetación del desierto pero también su contrincante. Ellos sufren al desierto, pero el desierto también los sufre a ellos, el desierto que representa lo inane, lo seco e improductivo, sabe que la siempreviva no vino para decorar el desierto, sino para resistirle. Estos jóvenes poetas escriben liberados, libres para transgredir el lenguaje, fundar su pie en la pampa, abrir zanjas, peinar la zona con ojos voraces, subir al micro, mordisquearse con las ratas, llenar su tórax de asfalto y necesidad, llenar el techo de su mollera con latas de mezcla y asma.

      Esta Poética del desierto es movimiento en pleno acto, una poesía reconociéndose hito en la literatura tacneña, una poética que se robustece, devorando autores, escupiendo los huesos de sus mayores y cascando lo aún comestible que contienen. Estos poetas no hablan de bodegones, campiñas o de casas tradicionales con mojinete, ni de algún héroe de la época del cautiverio, ni del “lodo eso nunca”, ni del repase, ni de las rabonas. No son amorosos cuando hablan del amor, si acaso tocan el tema del amor es sólo para abrirse más el tajo. Ellos creen que de esos temas ya se ha hablado demasiado, y no parecen estar dispuestos al rol pasivo de sólo aplaudir, bien sentaditos, bien peinaditos como en su primera comunión. Estos tres, exigen a gritos su excomunión. No están dispuestos a resignarse y asentir la cabeza de pura devoción y aprobación. El poeta Jorge Pimentel confiesa que escribió su poemario “Tromba de agosto” a pie, recorriendo Lima, aspirando a Lima, para contagiarse (infectarse) más de Lima, para luego como estocada final, sentarse en un bar y escribir. Quede Ud. advertido que estos tres poetas construyen su propia épica, su propia ópera inconclusa. Y si desafinan, desentonan o improvisan, es la misma estética que usan los músicos de jazz, donde la improvisación no es una lisura ni una mala palabra, es más bien su esencia: el cambio perpetuo. Quede Ud. advertido entonces, que estos tres están en sus trece. Porque la poesía también es música en movimiento y no una caja de zapatos o un seco e interactivo manual de instrucciones, para clickear “me gusta”. Pero déjenme decirles que cuando quieren y pueden se antojan rítmicos. Son conscientes que los comerciantes, la mayor fauna de la población económicamente activa en Tacna, no leerán su experimentalismo en poesía, es más no leerán ni por curiosidad siquiera la poesía. Pero esta realidad desorejada y sorda en la que nacieron, les abre el apetito y coquetean con la tentación de trepanar el duro hueso de las cabezas para intentar algún tipo de conexión con sus contemporáneos, pero es un método o camino que ellos tienen para expresar y arrojar su amor-repulsión a esta tierra de mercadilleros, oficinistas de bancos y anfitrionas de frontera.

      Finalmente, podemos agregar que este proyecto de poesía del grupo de los letrasérticos va cobrando forma, uñas y temperamento. Pero no para seguir un molde de la poética tradicional, ni para ser una fotocopia chuma, pálida, sin chiste de bloqueta artesanal, son poéticas que se arriesgan, se lanzan, se pegan, se arañan. Y a pesar de su derrotismo, es como si se aferraran aún a cambiar la vida, a mordiscos o a golpe seco. A Yesebell Sechar, Yhan Koronel y Alberto Ninaski tal vez o los une el lenguaje pero sí el anhelo roto. Llevan el desierto a donde van, tierra pegada entre los orificios de sus suelas, estos 3 poetas letrasérticos presienten a la poesía como una sonda, carnada, un estetoscopio que lanzan al desierto, para ver si éste da señales de vida, pero también señales de muerto.

Mario Carazas

Poéticas del desierto o estos tres de Tacna: Nuevas viejas maneras de (re)construir un territorio poético



      “Poéticas del Desierto”, a.k.a “estos tres de Tacna”, más que una antología, es una muestra encarnizada que da cuenta de tres formas divergentes de entender la realidad a través de la palabra. Lecturas, no se deje engañar por el título, alejadas de la idea de nación, territorio e incluso desierto, al menos de forma literal y representativa; yo me atrevería incluso a decir que el libro pretende deslindarse con urgencia de la idea de poesía como los interlocutores de la ciudad y alrededores en que se gesta el libro (Tacna, conocida también como “la Heroica”), lo entienden. No en vano el poeta Mario Carazas, prologuista de la selección, señala con acierto:

      “Esta poética del desierto es movimiento en pleno acto, una poesía reconociéndose hito en la literatura tacneña, una poética que se robustece, devorando autores, escupiendo los huesos de su mayores y cascando lo aún comestible que contienen. Estos poetas no hablan de bodegones, campiñas o de casas tradicionales con mojinete, ni de algún héroe del cautiverio, ni del lodo, eso nunca”.

      Salta a la vista, cómo la escritura poética de Koronel, Ninaski y Sechar se abalanza sobre la prosa, el fragmento epigramático, el micro-relato, la grafía inconclusa y onomatopéyica y, en definitiva, el ensayo, en esa medida la exposición al error, a la radiografía y dispersión es clara, tanto como la reflexión que cada autor guarda sobre su proceso creativo, las motivaciones del kamikaze (Koronel), caput, una cabeza cercenada de Gorgona (Ninaski) y la alquimia (Sechar), que siempre arriesga no devenir en oro, sino preservar la condición de plomo y en el mejor de los casos tornarse una materia ignota.
A propósito de ello, quiero detenerme en esa materia que nos convoca.

      Ninaski, quien dice no entender el significado del oficio poético y su valor, sin embargo, se arroja con la precisión de una máquina documental, fría e impersonal, a esbozar en sus mejores textos, aquellos que subliman toda presencia del yo y el canto, la materialización de una voz afín a la técnica de Ludovico, capaz de engendrar una sucesión de escenas mitológicas y, desde luego, también desmitificaciones de personajes y criaturas fantasmáticas como el Catoblepas, que con frenesí fusionan el tecnolecto con axiomas y actos desensibilizados por la cotidianidad y la producción en serie, no hablo solo de zapatillas y filmes desechables, sino también de hombres, mujeres, sus desencuentros y transacciones, pues cada invocación, más allá de estar plasmada con la coloquialismo del cojudo, está cortada transversalmente por la intermedialidad y el ensamblaje de hardware sobre la carne y plástico.

      “Primero el miserable torrente de electricidad en la memoria atrabiliaria del pensamiento / Las palancas desesperadas como palabras a punto de parir / En la atmósfera del satélite 000F75 el descomunal tanteo en el manubrio desconfigurado de los gusanos / ton ni son cuando golpea la sinfonía más inmensa del cojudo

      Koronel, a diferencia de su compañero, revela un lirismo en apariencia convencional, el cual raudamente se fisura por su notoria vocación intertextual, además de la alusión constante a un universo mítico de cuerpos celestes, astros que se hibridan con elementos tomados de la praxis médica y la escatología, extraña simbiosis de neologismos que sitúan al lector en una atmósfera clínica de líquidos que bien pueden ser parte de una matriz uterina, una vorágine de fonemas o excrecencias y quizá tan solo el fondo de un brebaje compuesto por tripas y hierbas aromáticas.

VEO ESCOLOPENDRAS AEROESTÁTICAS
Soy el vértigo que quedó atrapado en un vómito
Agrio escupitajo, embutido de alcohol y yerbabuena
Extrañas dimensiones que rayan nuestros ojos
Se aceleran las callejuelas empastadas de pasos
Aquella muchacha pulula el éxtasis, aquel el latrocinio
Nada Más fonema que mi silencio calcado en el hielo

      Sechar presenta en sus textos una mirada intimista e intrahistórica de la mirada que se construye sobre el yo, sin escatimar en diálogos, apelaciones y relatos que recaen en la figura materna, el quiebre y la tensión con la poética de los dos autores que la acompañan es evidente, pues rasgos como la violencia, el desasosiego, e incluso el mismo cuestionamiento de la identidad personal y social, adoptan formas más sutiles, las imágenes que la poesía genera discurren entre visiones oníricas de sirenas y ciempiés gigantes, frente a retratos más mundanos de las calles de la infancia, los amigos, los zapatos.

      Cierro mi perspectiva frente al libro, señalando que me he cuidado de hacer esta presentación eludiendo la palabra nuevo – adjetivo que comúnmente usamos como sinónimo de avance, movilidad, progreso, como si sospechosamente todo cambio debiera estar cualificado por una adición, por un aire positivo de fichas extasiadas que saltan por el tablero hacia una meta, olvidando así el desgaste, la degradación, lo putrefacto de los cuerpos, o el estancamiento y la polución como formas también validas de movilidad, restarse puede ser otra opción y ahí creo que radica la médula de esta propuesta editorial y del proyecto de libro: no en pensar la poesía, Tacna y sus alrededores como una planicie o espacio para una toma, para la edificación, tan cara al constructivismo, o el punto de partida de un sueño (el terreno para sembrar un futuro); todo lo contrario, creo que la radicalidad en lo sincero de estas voces, está en otear el panorama desolado y entender que la atmósfera que los rodea –ese desierto- es además una prueba de la devastación, las ruinas de la ciudad, una batalla perdida ante la máquina, los mitos, el software y los canales que atraviesan nuestros ojos y oídos, las familias y todas sus relaciones trazadas y transadas por el comercio del tiempo y su utilidad, de modo que si el oficio inútil de la escritura, desprestigiado por la pragmática del almacenero y vendedor, tiene una oportunidad, los sonidos y estertores viajarán desde esa latitud, otrora conocida como Caplina, “extrayendo el ATP de la realidad”.

Daniel Rojas Pachas
San Marcos de Arica 2012

LETRASÉRTICA (una aproximaciòn)

         A mediados del año 2010 una suerte de jóvenes inquietos, se reúnen volubles, desprovistos aún de nombre y consignas, en fanfarrias donde por el momento discuten sobre cuestiones estéticas, en hordas reuniones, donde prima el buen humor, la bohemia y el arte. No duraría mucho esta vida en las nubes, hasta que por fin entendieron que necesario era organizarse y plantearse humectar el epitelio tiempoespacial de la heroica San Pedro; entonces, luego de muchas reuniones, donde se empuñaron ideas, discusiones, vómitos, peleas, por fin entre humaredas alguien pronunció LETRASÉRTICA! Y desde entonces todo cambió. Más voces fueron sumándose al proyecto, y las ideas surgieron a borbotones. El ímpetu y las ganas fueron circulando, trenzando orbitas, rondando los ejes, y es en Junio del 2011 que sale el primer vástago de ese caldo de sólidos fluidos, la primera revista de la generación aglutinada bajo el nombre Letrasértica. En la actualidad ha publicado ya 6 números, y tiene en espera 3 hijos más para finales de este año, junto a ello, mencionar tambièn que se han sucedido unas publicaciones eyaculadas por los miembros, como: Humus, Poéticas del desierto, Histerias Colectivas, y libros individuales que cada miembro ha consentido. Esto, sumado a los proyectos por venir, como Valium 89, Enfermedad, Warpzone; no hacen más que ratificar la labor constante que la generación Letrasértica viene gestando en estos lares de la patria andina (generación marcada por la obra de Churata) advertimos no cejar ante nuestras consignas primerizas, y seguir en el épico viaje de la razón estetizada, en función de nuestra historicidad y la erección del Ajayu.

         La presente web, tiene el propósito de presentar en particular, el trabajo de esta generación, la literatura tacneña, las ideas ultramodernas, y las posiciones ideológicas, como nexo al populo universal.

         Yhan Koronel /Alberto Ninaski / Cher Santiago /Luis Céline /Yesebell Sechar / Luz Luque / Raúl Miranda / Juan Quispe Machaca /Enrique Cuautli / Marianna Espezúa / Miler Huanca / Gino Ayala / Doris Rosas / Richard Navarro / Melissa Ascuña / Wilmer Kutipa